lunes, 31 de marzo de 2008

/ Lilja 4-ever /

2008-02-21
Son las 4.30 de la noche. Acabo de ver Lilja 4-ever, de Lukas Moodysson, en mi computadora. La impresión que me dejó es que no puedo decir nada. No puedo criticarla. Supongo que la verdad –la verdad de la representación– es tan fuerte que impide cualquier análisis estético. La película logra que el acto de objetar algún recurso retórico se vuelva trivial. La verdad es más fuerte. No puedo decir nada.

No hay comentarios: