viernes, 13 de julio de 2012

/ El sueño de Casandra /


2008-09-15
Los críticos del diario La voz del interior calificaron de “excelente” (cinco estrellas) a la película Antes que el diablo sepa que estás muerto, y de “buena” (tres estrellas) a Cassandra’s dream. Hay un vínculo entre ambas: en los dos casos hay hermanos inescrupulosos que cruzan los límites de lo moralmente aceptable, lo cual desencadena consecuencias nefastas. A mí me parece que la película de Woody Allen es muy superior a la de Sydney Lumet. Más aun: presumo que El sueño de Casandra va a perdurar. No es una película agradable como otras de Woody Allen, pero es inteligente, y quizá verdadera. El argumento:
Ian y Terry son dos hermanos irresponsables, pobres, ambiciosos y audaces: uno hace negocios arriesgados; el otro hace apuestas arriesgadas. Los dos necesitan dinero. Llega un tío rico que les promete dinero a cambio de liquidar a un tipo. Los hermanos lo rechazan, vacilan y aceptan. Matan al tipo. Terry, el más débil, queda atormentado por la culpa. Amenaza confesar todo. Ian, inducido por el tío, planea matarlo. Cuando viajan en su velero, que se llama “El sueño de Casandra”, Ian está por matar al hermano pero se arrepiente; pelea con él; Terry lo mata accidentalmente y se suicida.
Las ideas centrales, me parece, son las de “ambición inescrupulosa” y “apostar irresponsablemente a algo inseguro”, más el agregado de que todo eso puede traer consecuencias catastróficas.
¿Cuál es el sentido del título? Cuando vi la película por primera vez, me quedé en ayunas. Busqué “Casandra” en un diccionario y después en Wikipedia. Descubrí que en torno a Casandra hay varios mitos, pero los postulantes con mayores chances me parecieron estos tres: 1) Casandra hacía predicciones verdaderas que nadie creía; 2) Casandra, quizá dormida, estaba al pie de una estatua; Áyax la violó; Apolo, en castigo, hundió el barco de Áyax; 3) Casandra predijo la Guerra de Troya. Después de haber visto la película de nuevo, pienso que la tercera opción es la que mejor concuerda con la historia de Woody Allen. De un modo u otro, en la película todo se refiere al futuro. El nombre del velero, incluso, proviene de una apuesta ganada por Terry. (Toda apuesta se refiere al futuro.) Interpreto que la película entera es una predicción. Esos hermanos irresponsables e inescrupulosos simbolizan a la parte de la humanidad que actúa como ellos: empresarios, inversores, agentes de bolsa, especuladores. De un día para el otro, bancos, empresas y fortunas pueden crecer desmesuradamente y derrumbarse. Algo de eso estaba ilustrado en la película Wall Street, de Oliver Stone. Supongo que la crítica de Woody apunta principalmente (pero no solamente) a Estados Unidos. En síntesis: Casandra, en un sueño, pudo ver la futura guerra de Troya; Woody Allen predice una catástrofe estadounidense o mundial. Y todo es una variante del mito de Abel y Caín. El final de la película es tenebroso: las novias de los hermanos compran ropa, satisfechas y distraídas. Lo podemos generalizar: satisfechos y distraídos por el confort, no vemos lo que sucede en otro lado.
La película es de ritmo nervioso y tiene un claro propósito de tragedia; o sea, es pesimista. El sueño de Casandra no es agradable, pero es inteligente y quizá verdadera.

2012-07-13
En 2012 todavía no termina la crisis de 2008. Predicción cumplida.

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